'Priscilla', Sofia Coppola y ¿la vida que soñamos?
Sofia Coppola lo ha vuelto a hacer. Ha cogido una mujer en problemas, le ha puesto tonos pastel, pestañas postizas y un buen maquillaje y así ha reflejado su más absoluta opresión. Ha mostrado el vacío (y el horror) más perverso de su vida . Priscilla tiene muchos defectos. Su directora ha querido contenerse cuando no debía y recalcar en exceso su mensaje cuando no tocaba. No hay esas escenas excesivamente videocliperas que exaltan la superficialidad de las vidas retratadas con temas indie rock , solo hay pequeños momentos musicales pero con música más rockabilly y significativa que sólo hacen que recalcar mensajes y situaciones, cuando no es necesario. Como si quisiera reivindicar que su cine no es tan superficial como parece (y se le critica), la película incluye episodios de violencia que, si bien seguramente fueron muchos más duros de lo que se retratan, resultan incluso exagerados porque se salen del tono de la película. Aquel tono en el que Sofia Coppola se siente cómoda y l...