Realidades de gángsteres y Estados Unidos

Puede que Killing them softly sea una de las mejores películas del año, pero sin duda eso no la hace una película perfecta. Durante este último mes no he parado de leer alabanzas sobre el nuevo film de Andrew Dominik si es la película que retrata la América actual, la película de la era Obama, incluso la película de la crisis. Prefiero el artículo indefinido usado al principio, aunque en este film las cosas estén más definidas y, sino, al menos, más claras. Es cierto y obvio que la trama de estos gángsteres tiene el transformo de la era pre-Obama y la crisis. Pero, solo durante la primera parte del film y en su grandioso e incluso grandilocuente final. Y no lo hace de manera discreta. La película se inicia con un discurso de Obama entrecortado de manera oportuna por las palabras que componen su título. En los bares y lugares de a los que acuden sus personajes se escucha de fondo a George Bush y sus explicaciones sobre el caso de Goldmand Sachs entre otros, la pist...